Prolongo, de Italia a Málaga

Prolongo-FACCSA celebra el aniversario de una trayectoria que nace en el norte de Italia y que se traslada a Málaga para hacer fortuna. Dos siglos después, los orígenes italinos se mantienen en algunas recetas, aunque la prosperidad del negocio se atribuye a la familia Soler, oriunda de Gerona, al frente desde 1937.

Inevitablemente, después de 200 años de historia, el salchichón Prolongo o, para los más arraigados, salchichón de Málaga no solo ha evolucionado en las formas de ser consumido sino que ha consolidado una de las empresas Malagueñas más importantes del sector cárnico en Andalucía.

Sin embargo, pese a ser un producto tradicional, muy enarbolado por los propios malagueños no todo el mundo sabe que los orígenes de Prolongo radican en el norte de Italia, de donde partió la familia emprendedora hacia finales del siglo XVII para asentarse en Málaga.

 «Hay Prolongos de origen genovés que parece ser que eran marinos y que cubrían una especie de línea Málaga-Génova, de comercio. Y otros hablan de Prolongos que eran orfebres y que hacían trabajos de escultura y orfebrería», cuenta Francisco Requena, adjunto a Dirección General de Prolongo.

En 1820, una rama de esta familia, tan diversificada y con profesiones muy diferentes, montó una pequeña tienda en la calle San Juan, en pleno centro histórico de Málaga. Al frente de la llamada  «Casa Prolongo»  estaba José María Prolongo, que regentaba un negocio en el que se vendía un poco de todo: jabón, velas y un salchichón con una textura y un sabor que hasta entonces no se había conocido en la ciudad.

Las ventas prosperaron y a lo largo del siglo XIX el nombre de Prolongo acabó por echar raíces en Málaga, en especial, por ese embutido con especias italianas que se había hecho tan conocido. La fama y la bonanza llevó a esta familia a mudarse a unas instalaciones con mayores dimensiones para ampliar el negocio. En 1915 compran un solar en la Estación de Cártama -donde continúa la compañía en el presente- y a mitad de los años 20 inauguran una nueva fábrica. Como apunta Francisco Requena, entre la fundación de la firma Prolongo hasta la construcción de la primera fábrica pasan unos 100 años, dando paso a un período más industrializado que se vio truncado por un acontecimiento que cambió el rumbo del país: la Guerra Civil.Con la idea de salvar, al menos los puestos e trabajo, los Prolongo decicideron vender.

Los Soler

Una familia de Gerona que se ganaba la vida en la industria cárnica catalana se interesó por la oferta y acabó por adquirirla en 1937. Así, los orígenes italianos de Prolongo desaparecieron del organigrama empresarial pero se mantuvieron en sus productos y también en su marca comercial. No obstante, en 1942 los Soler constituyeron la sociedad Mataderos Industriales Soler S.A., firma a la que incoporarón la recién comprada Embutidos Prolongo.

En los años 40, los Soler crearon también la sociedad Frigoríficos Andaluces de  Conservas de Carne S.A. (FACCSA), dedicada a producir un producto entonces muy novedoso en España: jamón cocido. «Con Prolongo tenían los embutidos más tradicionales, el salchichón Prolongo tradicional, otros curados como morcilla, panceta salada... y el jamón cocido», apunta Requena.

Bajo el paraguas de la familia Soler, ambas empresas fueron desarrollándose en paralelo hasta que en 1977, FACCSA se convirtió en sala de despiece y se unió a la actividad de Prolongo, pasando a ser Prolongo-FACCSA.

Prolongo hoy

Dos siglos depués de que los Prolongo se decantaran por Málaga para hacer fortuna, Prolongo-FACCSA (FACCSA-Prolongo fuera de España). El secreto del éxito, bien pudiera residir en la fórmula tradicional de sus productos, aunque realmente se esconde en las exportaciones. Así, el cliente principal de FACCSA es el asiático, donde se incluyen China continental, Corea del Sur, Taiwan, Viertnam, Singapur así como Filipinas.

Además, la firma también tiene presencia en el continente africano y en otros países como Nueva Zelanda en Oceanía o Canadá en Norteamérica. En Europa FACCSA comercia con Portugal, Francia, Italia. Asía, en volumén de importaciones de cerdo, FACCSA orbita en el «top ten» de empresas españolas pertenecientes a la industria cárnica, según los últimos sondeos de Alimarket.

Según Francisco Requena, en España se produce 1,5 veces lo que se consume, debido a la alta demanda extranjera de carne. « Si nos comemos 100 kilos, producimos 150. Esos 50, es decir, una tercera parte de nuestra producción, va neta para exportación». Concretamente, la producción anual de la empresa malagueña ronda los 100 milones de kilos de carne.

Planes de futuro

Por ahora, en el horizonte de Prolongo-FACCSA asoma la intención de mudarse. La localizaicón de la fábrica, de unos 45.000 metros cuadrados, sigue siendo la misma que la de hace dos siglos, de hecho, lo que hoy son oficinas, hace 100 años era la casa en la que residieron la propia familia Prolongo y los Soler.

Esto supone que la indutria se vea rodeada por el pueblo, por las vías del tren y por la antigua carretera de Málaga, haciendo complicada la ampliación de sus instalaciones, aprovechadas ya casi al máximo de su capacidad.  «Estamos encerrados. Nuestro proyecto ahora es mudarnos  a una ubicación lo más cerca posible, poco a poco y de una forma controlada», adelanta el adjunto a Dirección General. «Estamos viendo con el Ayuntamiento alguna ubicaciones». Por otro lado, pese a que han recibido varias ofertas de otros municipios para transladar el complejo a sus terrenos, esta empresa quiere quedarse en Cártama y no se plantea mudarse a otras localidades.

Además, esta idea de cambiar de ubicación, que ya está cociéndose entre los propietarios, llevará aparejada un largo período de estudio y ejecución del proyecto, debido a que los solares que podrían ser posibles candidatos a albergar Prolongo-FACCSA se encuentran muy cerca del río Guadalhorce, para lo que habrá que trazar un plan para luchar contra la inundabilidad de los terrenos. Mientrás tanto, continuará en su ubicación habitual, donde se inició todo.